Exterior otoñal sede Villablino
25 aniversario 1992-2017 ALFAEM SALUD MENTAL LEÓN
Inauguración oficial Centro Residencial Marzo 2017
Asamblea de socios y comida conmemorativa 25 aniversario
ALFAEM Premio Diario de León 2017 al Desarrollo Social y los Valores Humanos
De todos los que hacemos ALFAEM Salud Mental León
Torneo Solidario Pádel León 2019
II Marcha Solidaria Ponferrada 2019
Plantando la semilla de una nueva oportunidad
14/04/2016


         

Plantando la semilla de una nueva oportunidad

Ocho usuarios de ALFAEM Salud Mental León participan en un curso dedicado a la agricultura y la jardinería a fin de mejorar su formación y empleabilidad; dos de ellos serán contratados para el mantenimiento de las zonas ajardinadas del Centro Residencial ALFAEM. 


Rastrillos, azadas, carretillas y monos de trabajo color verde naturaleza. Ese es el paisaje que, desde hace algo más de un mes, viste las mañanas de Mariluz, Aquilino, Héctor, Diego, César, Luis, Santiago y Damián, todos ellos usuarios de ALFAEM Salud Mental León. Son los alumnos que, a lo largo de 150 horas repartidas entre los meses de marzo y abril, asisten al curso “Actividades auxiliares de agricultura orgánica” que organiza ALFAEM en el marco de sus programas de apoyo al empleo, y que cuenta con una subvención de Cajacírculo, Fundación Bancaria y la Fundación Bancaria Ibercaja.

El propósito de esta iniciativa es contribuir a la formación de personas con discapacidad por enfermedad mental -en este caso en materia de agricultura y jardinería- a la par que mejorar su grado de empleabilidad. Una empleabilidad que, en algunos casos, se hará efectiva en cuanto termine el curso, dado que está previsto que dos de los alumnos sean contratados para ocuparse del mantenimiento de las zonas ajardinadas del Centro Residencial ALFAEM. Zonas que ya conocen bien porque es en ellas donde están desarrollando las sesiones prácticas.  

 

  Los alumnos combinan teoría y práctica diariamente

 

Cada mañana, entre las 9 y las 13 horas, los alumnos asisten a una hora de clase teórica de la mano del profesor, Eduardo García, para luego enfundarse el mono de trabajo y poner en práctica todo lo aprendido sobre el terreno. El objetivo es la puesta en marcha del área ajardinada del Centro Residencial ALFAEM según un diseño del propio Eduardo, que prevé la creación de cuatro zonas de cultivo en terrazas y dos en bancales en las que se convivirán árboles frutales, plantas aromáticas, jardinería ornamental e incluso hortalizas destinadas al abastecimiento diario de este equipamiento. Y a mayores, una sorpresa: estudiar la posibilidad de construir un gallinero, cuyo diseño se ha decidido entre todos los alumnos.

 “Lo mejor es poner las plantas y ver cómo van saliendo”, dice Aquilino, que ya piensa en aprovechar esta experiencia para construir un gallinero en la finca de su hermano. Mariluz, por su parte, destaca todo lo que está aprendiendo sobre semillas y rotación de cultivos; tiene huerto y asegura que lo pondrá en práctica. Esa es, a juicio de Eduardo García, la parte más gratificante del curso, “ver cómo los alumnos se interesan por lo que cuentas y se animan a aplicarlo en su vida diaria”. Un trasvase de conocimientos que va más allá de árboles y raíces, porque las clases han dado pie a tocar otros temas de interés para la vida diaria, como alimentación, cocina, hábitos saludables o cuidado de animales. De todo ello han sacado provecho.

 

 Alicia Adanero, Ángel Fernández y Alicia López, integrantes del Área de Empleo

 

Los ocho participantes en este curso son personas con discapacidad por enfermedad mental, todos ellos usuarios de ALFAEM Salud Mental León, inscritos en alguno de los programas de empleo desarrollados por la entidad: Itinerarios Personalizados de Inserción Sociolaboral de Personas con Discapacidad (F.S.E) e Itinerarios Personalizados de Inserción Sociolaboral de Jóvenes con Discapacidad (YEI). La selección fue realizada por los compañeros del Área de Empleo de la Asociación, Alicia López, Ángel Fernández y Alicia Adanero, entre más de cincuenta usuarios, en atención a sus perfiles, capacidades y necesidades personales. “La futura apertura del Centro Residencial nos brindaba posibilidades reales de empleo para nuestros usuarios y decidimos poner en marcha esta formación a la carta”, dice Alicia López, la coordinadora del área, que no descarta volver a repetir el curso, del que se confiesa “muy satisfecha”, con vistas a externalizar servicios, para lo que ya se han realizado algunos contactos empresariales.

También se confiesan satisfechos los alumnos. Dice Héctor que el trabajo en exteriores “ayuda a romper la rutina y hace que se pase la mañana muy rápidamente”. “Incluso la teoría se hace interesante”, apunta. Igualmente contentos se declaran Diego y Aquilino, que puntualiza que “la parte práctica se retiene mejor que la teórica”, insistiendo en que “hemos trabajado mucho”. Eduardo García, el profesor, da fe de ello: “Funcionan en equipo y es cierto que trabajan mucho, poniendo interés en que las cosas queden bien, organizándose para llevar las herramientas, limpiarlas…” Asegura haber descubierto buenos agricultores y jardineros entre sus alumnos. En apenas unas semanas, dos de ellos podrán demostrarlo en un entorno profesional; el resto volverá a la lucha por la empleabilidad, pero lo harán mejor armados para afrontar batallas. 

 

CLAUSURA DEL CURSO (acceso a la galería de imágenes)

OTRAS ENTIDADES

Colaboradores